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El Lector

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EL LECTOR

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1. En esta narración con estructura clásica que es la novela de Schlink ¿cuál es realmente la historia?   

 

  • El sentimiento de culpa que da identidad a toda una nación.
  • El holocausto como el fantasma que determina todas las acciones de los protagonistas corroídos por el deber, la culpa o la soledad.

 

Creo que Schlink refleja a la perfección el sentimiento de culpa de Alemania.
De hecho, Michael está condicionado y marcado por ese sentimiento durante toda la novela. La confusión y la indecisión que siente por el amor que tiene hacia Hanna y al mismo tiempo la vergüenza y la culpa que le atormentan por amarla. Se debate entre intentar hacer lo que él considera correcto, es decir, dejar de quererla y aprender a condenarla o intentar comprenderla.
La razón por la cual es tan duro para Michael el no saber qué hacer, es sin duda creer que al tratar de comprenderla se convierte en cómplice de algo tan horrible que aun hoy en día sigue siendo un tema doloroso y controvertido para la nación alemana.

También lo describe claramente en el sentimiento que inunda al grupo de trabajo del seminario en el que participa Michael. Las ganas que tienen de juzgar no solo a los criminales de guerra sino a la generación de alemanes que se mostró pasiva y permitió que ocurriese aquel horror y que una vez acabada la guerra dejó que aquellas personas conviviesen con ellos como si nada hubiese ocurrido. El sentimiento de vergüenza estaba tan presente que condenaron a sus padres, a sus familias, creyendo que al no haber hecho nada se habían convertido en cómplices sin quererlo.

Además, al enfrentar el amor que se siente hacia una persona con otro sentimiento como es la culpa y realmente no ser capaz de comprender y perdonar a la persona amada, muestra de una manera brillante lo grande y doloroso que es el otro sentimiento, la culpa.  

 

 

2. ¿Cuál te ha parecido el elemento más efectista de la novela?  

Al principio, lo primero que llama la atención del libro es la historia de amor entre Hanna y Michael, al tratarse de una relación entre un adolescente y una mujer adulta. Sin duda resulta atractiva la relación que mantienen debido al carácter de Hanna y al erotismo que describe el autor.
El momento del libro que más me sorprendió es en el que Michael se da cuenta de que Hanna no sabe leer y comienza a entender muchas de las cosas que había vivido junto a ella en el pasado. Por qué no había visto la nota cuando bajo a por el desayuno durante sus vacaciones, por qué siempre permitía que el pidiese la comida para los dos…
Me parece increíble como Schlink utiliza el analfabetismo de Hanna para resaltar el sentimiento de vergüenza que ella siente. Te hace reflexionar sobre si de verdad puede existir una vergüenza tan grande. Una vergüenza que sea capaz de hacer que te condenes y te acuses a ti misma.     

 

3. ¿Qué parte te ha parecido más floja?

Para mí una buena novela es aquella que hace que te metas en la historia, que seas capaz incluso de sentir lo que está escrito en ella. Una novela que te haga reflexionar sobre los temas que trata, en este caso el amor, la culpa, el dolor, lo que se considera correcto o lo que no… Creo que Schlink lo consigue. En mi opinión es una novela simple, pero brillante. Si tuviese que criticar algo, diría que me hubiese gustado leer una descripción más detallada de los campos de exterminio, pero en general no ha habido una parte de la novela que me haya resultado pesada o floja.  



4. ¿Te gusta el final?     

Quizá la palabra no sea “gustar”. No es un final feliz, creo que es el final adecuado.
 Si Michael la hubiese perdonado o al menos hubiese podido comprenderla Hanna no se hubiera suicidado.
Pero Michael no pudo esconder todos esos sentimientos de culpa por amarla, de acusación hacia ella cuando fue a verla a la cárcel, y Hanna lo noto, lo sintió. Creo que Hanna no podía aceptar su libertad sabiendo que Michael no la había perdonado. Que se dio cuenta de que a pesar de haber pasado tantos años privada de su libertad nada sería suficiente para que él se olvidase del crimen que ella había cometido y dejase de sentirse indignado por quererla, por no haberla olvidado nunca. En mi opinión se suicidó porque quería liberar a Michael de ese sentimiento, ya que solo después de que Hanna muriera Michael reconoció de nuevo que la amaba, y desde luego creo que se quitó la vida porque no podía vivir sabiendo que no la había perdonado.



5. Si no te ha parecido perfecta ¿Qué cambiarias para que lo fuera?

 No cambiaría nada, me parece una novela completa y que tiene todo lo necesario para conseguir atraparte en la historia. Trata el holocausto desde un punto de vista moral y eso resulta atractivo tratándose de uno de los temas, sin duda, más controvertidos de la historia.



6. La novela ha sido calificada de redonda, exacta, simple, llena de sentimientos encontrados, repleta de historias y acertada en su descripción ¿Con cuál te quedas? ¿Qué comentario añadirías?
  

 Me quedo con todos los comentarios anteriores añadiendo la capacidad que tiene la novela para hacerte reflexionar continuamente sobre todos los temas que en ella se tratan. Para mí ha sido lo más interesante y lo que más me ha aportado esta historia, reflexión.

 

 

Hannah

 

1. ¿Cómo es Hanna? Trata de describir este personaje.

Me resulta difícil describir a un personaje como Hanna, ya que no creo que tenga un carácter definido ni propio, sino uno marcado por su historia, por todo lo que hizo y vivió y por el secreto que guardo durante toda su vida.
Al principio me resultaba fría, ruda y reacia a todo lo que tuviese que ver con ella. Parecía sentir indiferencia por su vida, rechazo a compartir cualquier experiencia o dato sobre ella. Y de hecho creo que lo sentía así, algo que entiendes a medida que avanzas en la novela.
Creo que era una persona distante debido a su condición de analfabeta, condición que sin duda hacía que tuviese un gran sentido de la vergüenza y la hacía ser reservada en alta medida. Cuando Michael fue a la cárcel a verla, ella dijo que siempre había tenido la sensación de que nadie la conocía realmente, de que nadie la entendía. Supongo que era esa sensación la que la hacía ser así.
También había en ella cierto grado de inocencia, de ignorancia, como demostró en los juicios.

Durante los juicios llegué a pensar que era una persona sin escrúpulos, debido a la neutralidad con la que contaba su participación en el holocausto judío. Pero ella contó la verdad, podía haber mentido como las demás acusadas, pero no lo hizo. Algo que me hace pensar que se sentía culpable y quería ser juzgada y castigada, como si así esperase ser perdonada. De hecho ella creía que los muertos eran las únicas personas que la entendían, supongo que por eso realmente sabía que debía pagar por lo que hizo.Quizás su actitud simplemente se debiese a que la ignorancia, la impedía ver la magnitud de su crímen.
A pesar de todo creo que era una persona con sentimientos, como dejo ver cuando Michael le envió las cintas a la cárcel. Sus ganas de aprender, las ansias porque Michael la escribiera y fuera a verla…
En mi opinión era una persona atormentada por su pasado y por su secreto.  Algo que la impedía comportarse de una manera que no fuese la descrita. 

 

2.  Este personaje, ¿te produce rechazo o acaba atrapándote como lector?

Creo que es un personaje que tiene la capacidad de atrapar al lector, quizá no de llegar a gustarle, debido a la frialdad y la dureza con la que trata a Michael, pero su carácter hace que estés esperando saber algo más sobre ella. Al principio Hanna representa un misterio, esquivando continuamente las preguntas de Michael. Al ser una persona tan reservada sin duda la curiosidad hace que te intereses por ella.

El único momento en el que he podido sentir rechazo hacia ella fue durante el juicio, cuando descubres que ha sido carcelera de la SS. Aun así, una vez que supe que era analfabeta tuve la sensación de que aunque no se pueda dejar de acusarla y culparla por los crímenes que cometió, su culpa de algún modo disminuía.

 

3.  ¿Es un personaje creíble?

En mi opinión si lo es. Es verdad que se comporta de un modo que cuesta entender. Continuamente se enfada por cosas incomprensibles, como cuando Michael se subió en el segundo vagón del tranvía para verla, pero ella estaba en el primero y sacó la absurda conclusión de que él pretendía aparentar que no la conocía.
Pero cuando conoces su secreto, su analfabetismo y sus crímenes, creo que te das cuenta de que algo tan fuerte como el holocausto judío y su condición de analfabeta pueden llegar a atormentar y a cambiar tanto a una persona como para que no siempre se comporte de un modo racional
Además, es una persona que al final, cuando está en la cárcel pagando por lo que hizo, demuestra que tiene sentimientos. Algo que seguramente sea porque siente que está siendo castigada por todo lo que hizo, que es justo que ella esté siendo juzgada, y eso me parece muy humano y creíble, el intentar dejar de sentirse tan culpable y el querer empezar a ser perdonada.

 

4.  ¿Por qué en Hanna la vergüenza puede más que la verdad?

No lo sé, supongo que las personas a veces nos preocupamos demasiado por cómo nos ven los demás, poro lo que piensan de nosotros. Quizá era tanto el tiempo  que llevaba escondiendo su condición de analfabeta que incluso en una situación como la de ser juzgada por un crimen que no cometió no tuvo el valor para desprenderse de su secreto.
También he reflexionado sobre la idea de que además de la vergüenza que Hanna sentía, es posible que si pagaba por sus crímenes y por otros de los que no es culpable se sentiría mejor, como si de ese modo buscase ser perdonada en cierta medida por todas las personas a las que envió a la muerte.
En mi opinión no creo que la vergüenza deba anteponerse a la verdad, pero también considero que es un tema que corresponde decidir a cada persona de forma personal. Supongo que Hanna era consciente de que iba a ser acusada de todos modos, que debía serlo, asique creo que pensó que no merecía la pena hacer público su secreto.

 

5.  ¿Qué representa Hanna en la novela?

Para mí una de las cosas que representa es la vergüenza.
Vergüenza a ser juzgada por ser analfabeta, miedo a estar expuesta a los comentarios y a la opinión de lo demás. Schlink proyecta en ella este sentimiento de vergüenza muy claramente durante el juicio, cuando decide ser juzgada por ser la autora de un informe que no escribió antes que desvelar que ella no redactó el informe porque no podía, porque no sabía escribir.
De algún modo también representa la soledad. Una vida marcada por un secreto que no permitía que nadie la conociese realmente y, como consecuencia que nadie llegase a entender su carácter ni su comportamiento.
Sin duda lo más importante que refleja Hannah en la novela es el papel del malo, del criminal, en la pregunta sobre si al intentar entender el porqué de su participación en el genocidio judío nos convertimos de alguna manera en cómplices de lo que pasó.
El autor descubre el secreto de Hanna una vez que ya te ha descrito una historia sobre ella que nada tiene que ver con algo tan horrible como un holocausto, por lo tanto, de algún modo al conocer un lado de Hanna que nada tiene que ver con el de una carcelera de la SS, si reflexionas sobre lo que la pudo llevar a tomar parte en el genocidio, a colaborar con el nazismo… Creo que Schlink te invita a tratar de comprenderla, a pensar en cómo hubieses actuado tu si hubieses estado en su lugar. 

 

 

6.  ¿Crees que hay una parte en la novela en la que Hanna pasa de verdugo a víctima?

Una vez que supe que Hannah había sido carcelera de la SS, no podía dejar de verla como a un criminal que había participado en uno de los crímenes contra la humanidad más grandes de la historia.
Pero durante el juicio, cuando las demás acusadas comienzan a mentir y a culparla a ella de todo, incluso de cosas que no había cometido, supongo que llegue a sentir lástima y pena por ella. Aunque no conseguí dejar de culparla.
Se convierte en víctima de las mentiras de las acusadas y de su silencio por no tener el valor de contar la verdad, su secreto, pero sigue siendo una persona que envió a otras a la muerte, un criminal.  

 

7.  ¿Es Hanna un monstruo?  ¿Es un ser humano atormentado y en busca de redención?

No la considero un monstruo, aunque llegué a verla así cuando se describía en el juicio como se realizaban las selecciones para enviar a los judíos a Auschwitz.
No parecía entender lo terrible que fue lo que hizo, se justificaba una y otra vez diciendo que ella solo cumplía órdenes, preguntando al juez que hubiera hecho él si hubiese estado en su lugar. Creo que las personas, aun estando en una situación difícil como seguro fue la de Hanna, tenemos que ser conscientes moralmente de lo que está bien y de lo está mal, tener un concepto del bien y el mal, aunque resulte complicado elegir lo correcto.
Fue condenada y pagó por sus crímenes, a pesar de que para las personas a las que envió a la muerte no vaya a cambiar nada.
Una vez que pasó el tiempo y Hanna reaparece en la novela tras haber cumplido su condena en la cárcel, simplemente me pareció una persona atormentada por una vida llena de soledad, de culpa y de vergüenza. 

 

 

 

Primera parte: El amor

 


1. ¿Son Hanna y Michael dos personajes trágicos?

Para mí sí lo son, tanto juntos como por separado.
Hanna ha estado toda su vida ocultando un secreto que, como ella cuenta, no permitía que nadie la entendiese, que nadie la conociese del todo. Algo que sin duda resulta bastante trágico, ya que no tiene que ser fácil mentir y ocultar partes de tu vida durante tanto tiempo y a todo el mundo.

Michael se convierte en un personaje trágico cuando Hanna desaparece.
Al principio lo trágico en Michael era que no conseguía olvidarla ni dejar de sentirse culpable por haberla traicionado, que la echaba de menos… Luego aprendió a vivir con ello pero ya no era el mismo de antes. Se decía así mismo que nunca iba a volver a querer así a alguien y pretendía aparentar indiferencia por cualquier cosa relacionada con los sentimientos.
Sin duda empeoró durante y después del juicio. A partir de entonces apareció el pensamiento que le acompaño durante toda su vida. La culpa por amarla, el querer comprenderla pero sentir que eso sería dejar de condenar de una manera justa su crimen, tratar de culparla y condenarla pero no conseguirlo…

Ambos son dos personajes trágicos. Hanna marcada por su pasado y por su analfabetismo, y Michael condicionado por Hanna, por todo lo que supuso moralmente para él amarla.
Es trágico querer a alguien y sentir que está mal hacerlo porque esa persona a la que se ama participo en el genocidio judío durante la Segunda Guerra Mundial.



2. ¿El amor por Hanna, condiciona el desarrollo de Michael como hombre?

Sin duda lo hace. Michael creció sintiéndose culpable por hacer amado a Hanna, por haber querido a una carcelera de la SS.
Tras el final del juicio contra Hanna, Michael dejó de señalar con el dedo y de culpar a sus padres. Incluso dejó de acusar a la generación que permitió que todo eso ocurriese. Dejó de hacerlo porque la pasividad de la población alemana durante el periodo nazi no podía compararse con la responsabilidad y la culpa que Hanna tenía por haber participado en el.

La condicionó porque le hizo sentirse culpable durante toda su vida, porque tuvo que cargar con la responsabilidad de haber amado a un criminal, pero no a un criminal cualquiera, sino a uno de ese grupo de criminales de guerra que por la trascendencia y magnitud de sus crímenes, aun hoy Alemania siente vergüenza y culpa.

 

3. ¿La relación de los dos es culpable? ¿Es una relación de sumisión, la sumisión de la víctima hacia el verdugo?

Supongo que sí lo es. Michael acusaba a la generación alemana que vivió el periodo nazi no solo por haber permitido que todos esos crímenes pasaran sin hacer nada sino también por convivir con los criminales de guerra como si nada hubiese ocurrido una vez que la guerra acabó.
Michael mantuvo una relación y amó a uno de esos criminales a los que juzgaba.
Es una relación culpable porque moralmente no está bien amar a una persona que ha hecho algo como lo que Hanna hizo, porque se supone que no está bien querer a un criminal. Sin embargo, también creo que las personas no tenemos la capacidad de decidir a quién queremos amar, no elegimos enamorarnos, simplemente lo sentimos y es algo que no podemos evitar.

En mi opinión su relación se basaba en la sumisión de Michael frente a Hanna.
Hanna dictaminaba todos los aspectos de la relación que mantenían. Marcaba la rutina que seguían cada día; ducha, lectura y sexo. Hacía que Michael se disculpase continuamente, le humillaba, le pegaba, y lo hacía como consecuencia de comportamientos de Michael que la molestaban, comportamiento que normalmente no tenían nada para hacerla reaccionar de ese modo.
Michael se ajustaba a lo que Hanna quería sin protestar porque tenía miedo de perderla.
Supongo que la sumisión consiste en eso, en aceptar la voluntad de otra persona, que esa persona te domine y, además, cuando la sumisión viene dada como consecuencia del amor, creo que es aun más fuerte.



4. ¿El verdadero amor como el mal es, en el fondo, irremediable? ¿El amor y el mal están en la naturaleza humana?

Sin ninguna duda, en todas las personas está presente tanto el amor como el mal, en mayor o menos medida.
Hanna hizo cosas horribles, cometió crímenes que no tienen justificación posible. Pero también sabía amar, amó a Michael.
Creo que el mal y el amor es algo que se escapa al control humano, es decir, no podemos evitar sentirlos ni tampoco luchar contra ellos. Obviamente esto no es algo que se pueda utilizar como escusa para actuar de la manera en que Hanna lo hizo, porque si tenemos capacidad para distinguir lo que está bien de lo que está mal. Para mí se trata de saber distinguir, de elegir como queremos ser y actuar y, sobre todo, de decidir cuál es la parte de nuestra persona que queremos desarrollar, la buena o la mala.





Segunda parte: La culpa 

 

1. Michael es el abogado de Hanna ante el lector: asiste todos los días al juicio, es el único que conoce la verdad, pero al final todo queda entre él y el lector.   

¿Convierte Schlink al lector en cómplice?

Si te has metido lo suficiente en la novela creo que sí, que puedes llegar a sentirte cómplice en cierta medida, al fin y al cabo nadie sabe que Hanna es analfabeta y que por lo tanto ella no es la autora del informe. Nadie excepto Michael y la persona que lee el libro.
Lo que para mí consigue Schlink, más que hacerte sentir cómplice, es hacerte reflexionar. Hace que te preguntes qué habrías hecho tu si te hubieses encontrado en la situación de Michael.
Supongo que es difícil elegir entre decir la verdad o callar para respetar la voluntad de otra persona.


2. Intentar entender en lugar de acusar, ¿nos convierte en cómplices?

No sé si  “cómplices” es la palabra, pero no creo que sea justo para todas las personas que murieron intentar entender a los que participaron en su muerte.
Creo que una forma de entender a alguien es creer que esa persona tiene razones que justifican sus acciones, sus sentimientos… No creo que un crimen como el de Hanna tenga alguna justificación, no una moralmente válida.
Simplemente para mí, no hay ninguna razón justificable que me haga comprender porque una persona puede formar parte de un crimen así, porque aunque nos encontremos en una situación difícil hay que saber distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, y si conseguimos distinguirlo luego es elegir entre lo bueno y lo malo. Hanna eligió lo malo, y eso la convierte en culpable, independientemente de las circunstancias en las que se pudiese encontrar.
Por lo tanto, si intentásemos comprenderlo, creo que de algún modo si seríamos cómplices.

 

3.  Michael no puede querer a Hanna por que no puede perdonarla.

¿Comprender su crimen  significa empezar a perdonarlo?

El primer paso para perdonar a alguien es entenderle, comprender las razones que le llevaron a actuar de una determinada manera.
No creo que un crimen como el de Hanna deje mucho lugar para la comprensión, no tratándose del genocidio judío.
En el caso de que Michael hubiese conseguido entender porque lo hizo, no creo que hubiese podido perdonarla, al fin y al cabo se pasó la mayor parte de su vida intentando comprenderla, pero no pudo. No pudo porque cuando trataba de hacerlo se sentía culpable, porque no era justo para las miles de personas que habían muerto y porque sentía que no juzgaba a Hanna como debía.

 

¿Michael quiere comprender o castigar a Hanna por su pasado? 

Desea ambas cosas. Quiere castigarla por su crimen, pero al mismo tiempo también intenta comprenderla, porque la ama.
e debate entre esas dos cosas continuamente. Nunca llega a comprenderla, pero tampoco a juzgarla como él piensa que debería hacer, es decir, juzgarla como a un criminal de guerra que colaboró con los nazis, y ese sentimiento de indecisión le acompaña durante toda su vida. No puede perdonarla, no sería justo para las personas que murieron por su culpa, además él se sentiría culpable si hubiese podido perdonarla, porque sería perdonar algo por lo que llegó a acusar a sus padres incluso... Algo demasiado grande.

 

¿Es por eso que solo puede declararle su amor cuando está muerta?

Si, creo que al enterarse de su muerte todos esos sentimientos de culpabilidad, de acusación y de vergüenza dejaron paso únicamente a uno, la tristeza. Tristeza de saber que la amaba y que no podía ni tan siquiera reconocérselo a el mismo, porque moralmente no se puede querer al malo, al un criminal…
En mi opinión, solo pudo reconocer esto una vez muerta porque no se puede juzgar a los muertos, no hubiese valido de nada seguir debatiéndose entre amor y justicia, porque Hanna ya no estaba.

¿Cómo se puede amar a la guardiana, cómo se puede amar al malo, es posible escoger entre amor y deseo de justicia? ¿Lo consigue Michael? 

 Se puede amar al malo porque no es algo que podamos controlar, sino hubiese sido muy fácil para Michael.
Creo que el amor es una de las cosas más influyentes y más fuertes del mundo. Hace que quieras tanto a una persona que incluso después de descubrir, que ha participado en un crimen de las dimensiones del genocidio judío, no puedas dejar de amarla.
Es tan fuerte que aunque quieras culparla no puedes, porque lo que sientes por esa persona puede contra el deseo de justicia.
Michael no consigue elegir, y si tratándose de un criminal nazi resulta imposible juzgarla de un modo justo, creo que sin duda se puede amar al malo.

 

 4. El analfabetismo es una especie de minoría de edad eterna

 ¿Aprender a leer conduce a Hanna hacia la conciencia?

Está claro que el analfabetismo condiciona a las persona vivir, en cierta medida, en la ignorancia.
El aprender a leer si cambió a Hanna, no tenía porque seguir escondiendo una parte de su vida, y sobre todo le dio la posibilidad de entender un poco más su pasado, en qué consistió realmente el crimen que cometió.
Durante su estancia en la cárcel leyó varios libros sobre los campos de exterminio, creo que fue entonces cuando empezó a comprender la magnitud y la gravedad del crimen en el que había participado.

 
5. Castigar lo que no entendemos ¿nos convierte en verdugos?

Puede ser. Para mí el problema es que no se trata de entender un crimen cualquiera, sería tratar de comprender un crimen contra la humanidad, un genocidio.
Para los criminales que lo llevaron a cabo estaba muy claro, eran judíos, eran infrahumanos. Si son esas las razones que tenemos que entender, creo que sí, que pasamos a ser verdugos, porque pienso que hay pocas personas capaces de entender algo como eso. Es verdad que juzgar un crimen desde fuera es muy fácil, lo difícil está en intentar ponerte en el lugar de la otra persona para entender que fue lo que la llevó a cometer el crímen.
Hanna era guardiana, quizás no tuviese esas ideas, quizá solo cumplía órdenes… Lo único que entiendo de su crimen es que tomó una decisión, decidió matar. Es esa decisión lo que no entiendo.

 

 

INFORME
Alemania, el problema de la culpa.  

Karl Jaspers.

Coincido en muchos aspectos con la opinión de Jaspers respecto al problema de la culpa de la nación alemana.

En primer lugar, estoy completamente de acuerdo en afirmar que los horrores ocurridos durante la dictadura nazi no son fruto de una ley natural o de un proceso por el que la historia debía pasar. Creo firmemente en la responsabilidad que conllevan las decisiones de cada individuo en particular.
No se puede atribuir una única culpa a los líderes nazis, al menos no una política, ya que cada persona es libre de elegir si quiere actuar moral o inmoralmente. La libertad de la que disfrutamos a la hora de elegir siempre viene acompañada de la responsabilidad, de unas consecuencias derivadas de nuestros actos y decisiones.  Por lo tanto, la dictadura nazi no hubiese tenido lugar si la población no lo hubiese querido, pero no fue así. Hitler obtuvo un 99% que decían si a la unificación de los cargos de canciller y de presidente de la república en su persona, y eso es una realidad. Jaspers habla del terror, el terror implantado por un régimen que obviamente puede llegar a cambiar las decisiones de las personas por miedo, quizá incluso por supervivencia. Dos sentimientos que, por el contrario, no dejan de convertir a las personas en cómplices. Cómplices que colaboraron en crímenes horribles, a pesar de que podían haber elegido no hacerlo. Es en esto donde se refleja la culpa política, donde reside la única y verdadera culpa de la nación alemana.


Jaspers habla del concepto del mal, aplicando un concepto diferente para los jerarcas nazis y para la población alemana de entonces. Atribuye un mal “diabólico” a los líderes nazis. No creo que haya una palabra mejor que los defina. Predicaban el racismo, la homofobia y el antisemitismo, y castigaban a todo aquel que se opusiera a estas ideas. Su ideología extremista hizo que unos seis millones de judíos fueran asesinados, de unos once millones que había en Europa. El concepto de mal “diabólico” está sin duda aplicado acertadamente a los nazis. No es posible aplicarles una palabra con un menor grado de dureza si tenemos en cuenta la forma en que las personas a las que consideraban infrahumanas eran ejecutadas. Pasaban por un proceso de selección que consistía en desfilar delante de un médico, que a simple vista juzgaba si la persona estaba en condiciones para soportar una jornada laboral que podía ascender a más de diez horas. Los seleccionados trabajaban durante unos meses, los demás eran conducidos directamente a las cámaras de gas. La vida de estas personas no tenía valor, si eras judío debías morir, simplemente por serlo.
El mal aplicado a la nación alemana es aquel mal que destruye nuestros valores morales. El mal se encuentra en todas las personas, es algo inevitable, algo que no podemos cambiar. Sin embargo, podemos decidir actuar guiados por él o, por el contrario, elegir la alternativa que nos haga conservar nuestros valores morales. Es en esa capacidad de decisión frente al mal, donde reside la culpa de los actos del pueblo alemán de entonces.

El sentimiento alemán de posguerra puede ser dividido en cuatro, en cuatro tipos de culpa, colectivas e individuales.
La acción criminal llevada a cabo durante el régimen nazi, es decir, el cometer un crimen que vaya acompañado de una ley que lo condena. Es imposible atribuir este tipo de culpa a una nación entera, puesto que es el individuo el que comete el crimen.
La acción política, que corresponde tanto a los líderes nazis como al pueblo alemán. Es una culpa colectiva, porque no es una persona la que escoge quien quiere que gobierne su país, es el conjunto de esa nación la que escoge a sus gobernantes, lo que les convierte en responsables de cómo lleven a cabo la labor de gobernar. Alemania eligió a Hitler, aceptaron que se convirtiese en canciller y más tarde en presidente. Una decisión que les convierte en culpables.
La culpa moral, que corresponde a cada individuo adjudicarse así mismo, reflexionando sobre cual fue realmente el grado de colaboración con el régimen nazi. Una culpa que se relaciona directamente con la capacidad de cada individuo de elegir como actuar. Un crimen no deja de ser un crimen porque haya sido ordenado, tampoco deja de serlo por un juramento de fidelidad a un líder. No deja de serlo porque cada individuo puede decidir desobedecer esa orden y, en ese caso, actuar de acuerdo a unos valores morales. La acción la realiza el individuo, no la persona que da la orden.
Es verdad, que el instinto de supervivencia y el miedo a la muerte que reside en todas las personas pueden llevar a actuar de un modo inmoral, lo que hace disminuir la culpa si se trata de conservar la propia vida.
Una culpa metafísica, que se refiere a la ayuda que las personas deben prestar a los demás.  Una persona que presencia o tiene conocimiento de que se está produciendo un crimen y no hace nada para impedirlo, se convierte en culpable, además de en cómplice de la persona que realiza el crimen. Esa persona se convierte en responsable de que ese crimen se haya llevado a cabo, por el simple hecho de saber que existe y no evitarlo.

Son las personas las que eligen por quien quieren ser gobernadas, por tanto, la forma de gobernar de los dirigentes de un Estado es responsabilidad de la nación que ha decidido darles el poder. Cuando un Estado elegido por una nación, atenta contra el derecho y la vida de las personas, como fue el régimen nazi, la responsabilidad además de en los dirigentes de ese Estado, recae sobre las personas que le atribuyeron el poder. Este concepto de responsabilidad no se puede aplicar al ámbito moral, ya que la elección de un Estado es algo puramente político.
En la nación alemana se puede distinguir dos tipos de actitudes.
 La pasividad de la población ante un régimen de terror como fue el nazi. No hacer nada ante un horror como el genocidio judío, supone convertirse en cómplice. Una culpa que está limitada, sin duda, cuando hacer algo para detener un crimen, supone perder la vida. No se puede castigar ni juzgar a una persona, que por impotencia, por realmente no poder hacer nada, haya visto como las personas que dirigen su país han asesinado a millones de personas.
La participación de las personas, es decir, la colaboración de un modo u otro con este régimen. Los individuos encargados de dar una orden para que otro matase a una persona, aunque no hayan sido autores del crimen, tienen una culpa irrefutable. Todas las personas que colaboraron con los nazis, aunque simplemente su labor fuera hacer propaganda de su régimen, tienen una responsabilidad sobre lo ocurrido.

En conclusión, cada alemán debería reflexionar sobre cual fue realmente su participación con el régimen nazi, cuáles fueron sus acciones y sus decisiones y, a partir de dicha meditación, atribuirse las culpas que crean justas.

 

 

 

Cristina García Porto.

 

Actualizado ( Domingo, 09 de Mayo de 2010 20:52 )  
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